Posteado por: Salva en: 17 febrero, 2009
Conmociona, y no poco precisamente, ver estos últimos días las noticias sobre la desaparición de la chica sevillana de 17 años –Marta del Castillo- y su más que segura muerte a manos de su exnovio y varios amigos de éste. Quien aquí escribe tiene 23 años y les aseguro que bajo ningún concepto logro entender como se puede llegar a matar a una chica de 17 años; no lo concibo.
Espero y deseo que encuentren pronto el cuerpo de la chica y al menos la familia pueda darle sepultura y que descanse en paz porque puedo hacerme una idea de cuan duros son los momentos que están pasando familiares y allegados al saber que Marta está muerta pero ni siquiera pueden darle un último adiós. Hace algo menos de 8 meses tuve que enterrar a mi hermano con esa misma edad, 17, por motivos distintos motivos que aún hoy nos mantienen a mí y a mi familia con la necesidad de que el juzgado cierre el caso y poder dejar su memoria tranquila pero si al dolor que hemos tenido que vivir en mi familia le sumase la desaparición del cuerpo sería algo cuasi sangrante, demasiado duro para ser cierto; tan duro que no se lo desearía ni al peor de mi enemigos.
No quiero alargarme mucho pues solamente quería hacer un pequeño homenaje a Marta desde la distancia pero no puedo obviar el hecho de que a mi juicio casos como este no están vinculados a un hecho aislado de una persona sino que es un cáncer que tiene nuestra sociedad y que va coaligado con la violencia de género. La educación, pilar fundamental en cualquier sociedad, lleva décadas haciendo aguas se mire por donde se mire y al margen de estar formando un gran porcentaje de inútiles con diploma pues está colaborando con el diseño de una sociedad desquiciada capaz de que desmanes como el asesinato de Marta sucedan de cuando en cuando sin que ello nos haga reflexionar más profundamente. Todos estamos, ó deberíamos estarlo, de acuerdo en que han de aumentarse y endurecerse las penas para este tipo de casos, pero, ¿he ahí la solución?..rotundamente no; la solución se halla en un cambio educativo que permita formar personas capaces de convivir en sociedad con unos mínimos comportamientos cívicos, y claro ello necesita del acuerdo de los políticos y de la buena aplicación de padres y profesores de modo que mucho me temo que difícil está la prevención de este tipo de casos mientras sigamos pensando que debemos actuar sobre las consecuencias de los hechos y no sobre las causas de los mismos.
Sin más en lo que querer extenderme no quería finalizar sin mandar un fuerte abrazo a toda la familia y amigos y desear que pronto encuentren el cuerpo y los asesinos se pudran el resto de sus días en la cárcel.

Una imagen de Marta del Castillo
24 febrero, 2009 a 19:37
SALVA! acabo de descubrir tu gaceta, si al hubiese leido sin saber de quien era lo habria adivinado
La verdad esque es horrible la historia de Marta y lo peor esque no es la primera ni la última.
Sólo quería decir que estoy totalmente deacuerdo con tu frase “debemos actuar sobre las consecuencias de los hechos y no sobre las causas de los mismos”. Aunque desgraciadamente eso es muy dificil en nuestra sociedad de hoy en día, por no decir casi imposible…